Después de estar en Europa por Navidades y Año Nuevo, estamos de vuelta en Katmandú, donde estamos sufriendo cortes eléctricos diarios de 8 horas. Está siendo algo difícil planificar el día porque utilizamos la electricidad para el ordenador en el trabajo, la bomba de agua de casa para subir el agua del pozo al tanque, para leer por la noche…
Nepal también sufre una gran escasez de gasolina y gas porque no se paga a India la factura de la importación de este bien, y evidentemente, India ha cesado de exportar a Nepal. Si continuamos de esta manera sin electricidad ni gas / gasolina, Nepal dejará de funcionar pronto!!!
El tiempo sigue siendo frío con lo que nos vestimos con capas y capas de ropa, especialmente cuando estamos en el interior de las casas (y oficinas) donde no tienen ningún tipo de calefacción. Por la noche, colocamos una botella de agua caliente en la cama.
Simon y yo fuimos a Birendranagar, en el distrito de Surkhet, hacia el oeste del país, donde casi no hay vehículos motorizados, pero si muchas bicicletas. Simon tenía que trabajar y yo me apunté para aprender del trabajo que debía realizar allí y para ver algo más del país… pero los planes iniciales ya se modificaron justo antes de partir de Katmandú y cambiaron totalmente al llegar.
Para llegar a Birendranagar tuvimos que volar primero a Nepalganj, un pueblo a solo 6 Km. de la frontera con India, tomamos un rickshaw (una especie de triciclo grande en el que los pasajeros van detrás y el pobre conductor va pedaleando) del aeropuerto a la estación de autobuses, y finalmente tomamos una furgoneta de pasajeros, que salió de Nepalganj medio lleno pero que a los pocos kilómetros estaba a rebosar. Gracias a Dios que nos sentamos en frente, al lado del conductor.
Estuvimos muy bien acogidos en Birendranagar. El hotel era simple pero correcto, la comida (el típico Dhal Bhat) era bueno, y la gente muy agradable.
A la vuelta a Katmandú pasamos a India para que nos sellaran el pasaporte y de este modo, cuando renovemos el visado para India, lo tendremos más fácil para conseguir un visado de múltiples entradas. El pueblo Indio estaba súper abarrotado de gente, sucio… y no ofrecía ningún interés. Así es que en un par de horas estábamos de vuelta a Nepal.
Los pocos musulmanes que viven en Nepal se concentran en el Tarai. En Nepalganj vimos una mezquita, oímos los rezos a través de altavoces a las 5 de la mañana e incluso algunas mujeres con los burkas.
La gasolina y el gas están fuertemente subsidiados por el gobierno de Nepal (esto esta fuertemente relacionado con la escasez de gas mencionado anteriormente) y cuando por fin, la semana pasada, decidieron incrementar su precio para evitar el défit monumental que el subsidio ocasiona, la gente salió a la calle a protestar, declararon huelga general con lo que las tiendas cerraron y los transportes pararon, y los manifestantes quemaron neumáticos en puntos estratégicos de la ciudad. Esta dinámica duro únicamente 2 días hasta que el gobierno claudicó y bajó los precios. En pocos minutos de tomarse la decisión, las tiendas abrieron, los coches y autobuses salían a la calle… como si nada hubiera pasado. Parece ser que el gobierno claudicó rápidamente para evitar que a estos disturbios se les unieran otros relacionados con la inestabilidad que incita las elecciones programadas para abril.
Eso es todo por el momento. Recuerdos,
Laura
Saturday, 2 February 2008
Año Nuevo en Nepal
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