A finales de septiembre, visité (Laura) un par de oficinas de una de las organizaciones donde trabajo, en 2 distritos de Nepal.
Un abarrotado autobús y durante 7 horas me llevó al distrito de Rautahat en la zona del Tarai en el sur del país y frontera con India. Es un área mucho más calurosa que el valle de Katmandú y mucho más pobre también. Muchos campos de arroz y de caña de azúcar, pocos coches, rickshaws conducidos por hombres súper delgados pero muy fuertes, bueyes tirando de carretas, búfalos de agua trabajando en los campos, casas de barro…
En la mayoría de nuestras visitas nos ofrecían primero "dhud chya" (Té con leche muy dulce) y antes de empezar a trabajar, "socializábamos" un ratito primero – todo tomaba más tiempo del debido.
Visitamos un hospital dedicado a los ojos y un par de escuelas donde "mi ONG" trabaja para integrar a niños sordos en las clases, pero sin demasiado éxito por el momento. Los niños sordos acaban todos juntos en una sola clase con su profesor de "lenguaje de signos".
El gobierno nepalí tiene un programa para integrar a niños sordos, ciegos y mentalmente discapacitados en las escuelas. El programa trae a diferentes niños del distrito a escuelas especificas donde estudian y viven (comparten una habitación bien pequeña y una gran colchón de espuma como cama). Se da un salario a una persona que cuida a los niños y a una profesora que conoce el lenguaje de signos. Todo ello es un buen inicio, pero lo triste del caso es que algunos de los padres nunca van a recoger a sus niños… nunca.
Cualquier discapacidad física o mental es considerada como un castigo de Dios, una vergüenza para las familias… y éstas intentan esconder a los familiares que padecen cualquier discapacidad. Sus comunidades los rechazan totalmente.
Después de mi visita a Rautahat fui a Hetauda en el montañoso distrito de Makawanpur, entre el Tarai y el valle de Katmandú – es un pueblo muy agradable con casi no trafico y con grandes posibilidades para realizar excelentes excursiones a pueblos escondidos entre las montañas y valles.
Allí acompañé a una chica que trabaja con diferentes niños con discapacidades físicas y mentales y a sus familias para ayudarles a ser más autónomos. Fue impresionante encontrar a un niño de unos 2 años solo, en una choza mal hecha, mientras la madre había salido a trabajar en cualquier cosa que pudiera encontrar ese día. En otra casa conseguí acabarme la leche acabada de ordeñar que nos ofrecieron.
Durante este viaje comprendí lo necesario que es poder hablar nepalí si se trabaja fuera de la capital – mi comunicación con los empleados de "mi organización" fue, desgraciadamente, bastante limitada.
Finalmente volví a Katmandú en un jeep con otros 9 pasajeros (bien apretados íbamos) a través de las montanas del norte de Hetauda y en medio de un paisaje (y carretera / camino) impresionante.
Una vez en Katmandú visité a la familia de un miembro de "mi ONG" cuyo padre murió. Fui al templo Hindú más importante de Katmandú a las orillas del río Bagmati, donde queman a los cuerpos de los difuntos y echan sus cenizas en el río. Después, la familia se queda 13 días en las dependencias del templo ayunando.
Eso es todo por el momento. Más dentro de poco.
Laura
Monday, 22 October 2007
Viaje a los distritos de Rautahat y Makawanpur.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment