Debería habérmelo imaginado. Cuando algo ha de empezar a una hora determinada en Nepal, no ocurre nunca. Retrasos son parte de la cultura del Nepal.
Así es que no debería haberme sorprendido que la maratón empezara terriblemente tarde.
Con el OK de ultimo minuto de mi cardiólogo francés – lo obtuve a las 6 de la tarde del día anterior a la "carrera" después de que un excelente especialista de Katmandú pidiera una segunda opinión de los riesgos de correr una distancia tan larga – llegamos a la salida a las 5:30 de la mañana del sábado 6 de octubre, siguiendo las indicaciones de la organización, para que nos dieran una "orientación" de la carrera.
Naturalmente, dicha "orientación" se realizó tarde. Lo que debería haber empezado a las 6 empezó a las 7 y la "orientación" fue una simple pregunta: "todo el mundo conoce el camino?".
Y, por primera vez en siglos, el sol brilló. Y brilló, y brilló, y brilló.
Bueno, finalmente empezamos.
Agua y puestos de soporte deberían ubicarse uno en cada milla, a partir de las 3 primeras.
Evidentemente, eso no ocurrió. Aparentemente los voluntarios desaparecieron una vez se les entregaron sus camisetas – y desaparecieron con el agua :)
De hecho, fui algo preparado – al menos me llevé dinero suficiente para comprar agua en una tienda después de que se hiciera evidente que la organización proveería bien poco.
Ah! pero el sol.
Al haber empezado tan tarde, la mañana se hizo más y más calurosa. Y la falta de agua al principio de la carrera empezó a pasar factura a los corredores.
Y el tráfico.
Nos habían informado de que pararían el tráfico durante unas cuantas horas. Me imagino que los voluntarios dedicados al tráfico se marcharon junto al los que tenían que proveer el agua – a casa :)
Alrededor del aeropuerto (a unos 25 – 30 Km. de carrera), únicamente podías caminar debido a un enorme embotellamiento.
A pesar de todo, acabé – como evidencia podéis ver las fotos en el enlace del "álbum de fotos". Acabé más tarde de lo que inicialmente había planeado y por lo que me había entrenado (4 horas) y acabé también quemado por el sol. Pero que demonios! dadas las circunstancias, todo un éxito.
Ahora ya estoy planeando la maratón del próximo año, empezando por una pequeña mochila de agua con un tubito para beber, una crema de gran protección contra el sol y una gorra!
Y muchos de los voluntarios o empleados de VSO Nepal me esperaron al final de la carrera (ellos habiendo corrido 5 Km., 10 Km. o media maratón). Realmente increíble – incluso me siguieron en bicicleta durante los últimos 5 Km. para animarme. Gente fantástica!!
Simon.
Wednesday, 24 October 2007
42 de 42!
Monday, 22 October 2007
Viaje a los distritos de Rautahat y Makawanpur.
A finales de septiembre, visité (Laura) un par de oficinas de una de las organizaciones donde trabajo, en 2 distritos de Nepal.
Un abarrotado autobús y durante 7 horas me llevó al distrito de Rautahat en la zona del Tarai en el sur del país y frontera con India. Es un área mucho más calurosa que el valle de Katmandú y mucho más pobre también. Muchos campos de arroz y de caña de azúcar, pocos coches, rickshaws conducidos por hombres súper delgados pero muy fuertes, bueyes tirando de carretas, búfalos de agua trabajando en los campos, casas de barro…
En la mayoría de nuestras visitas nos ofrecían primero "dhud chya" (Té con leche muy dulce) y antes de empezar a trabajar, "socializábamos" un ratito primero – todo tomaba más tiempo del debido.
Visitamos un hospital dedicado a los ojos y un par de escuelas donde "mi ONG" trabaja para integrar a niños sordos en las clases, pero sin demasiado éxito por el momento. Los niños sordos acaban todos juntos en una sola clase con su profesor de "lenguaje de signos".
El gobierno nepalí tiene un programa para integrar a niños sordos, ciegos y mentalmente discapacitados en las escuelas. El programa trae a diferentes niños del distrito a escuelas especificas donde estudian y viven (comparten una habitación bien pequeña y una gran colchón de espuma como cama). Se da un salario a una persona que cuida a los niños y a una profesora que conoce el lenguaje de signos. Todo ello es un buen inicio, pero lo triste del caso es que algunos de los padres nunca van a recoger a sus niños… nunca.
Cualquier discapacidad física o mental es considerada como un castigo de Dios, una vergüenza para las familias… y éstas intentan esconder a los familiares que padecen cualquier discapacidad. Sus comunidades los rechazan totalmente.
Después de mi visita a Rautahat fui a Hetauda en el montañoso distrito de Makawanpur, entre el Tarai y el valle de Katmandú – es un pueblo muy agradable con casi no trafico y con grandes posibilidades para realizar excelentes excursiones a pueblos escondidos entre las montañas y valles.
Allí acompañé a una chica que trabaja con diferentes niños con discapacidades físicas y mentales y a sus familias para ayudarles a ser más autónomos. Fue impresionante encontrar a un niño de unos 2 años solo, en una choza mal hecha, mientras la madre había salido a trabajar en cualquier cosa que pudiera encontrar ese día. En otra casa conseguí acabarme la leche acabada de ordeñar que nos ofrecieron.
Durante este viaje comprendí lo necesario que es poder hablar nepalí si se trabaja fuera de la capital – mi comunicación con los empleados de "mi organización" fue, desgraciadamente, bastante limitada.
Finalmente volví a Katmandú en un jeep con otros 9 pasajeros (bien apretados íbamos) a través de las montanas del norte de Hetauda y en medio de un paisaje (y carretera / camino) impresionante.
Una vez en Katmandú visité a la familia de un miembro de "mi ONG" cuyo padre murió. Fui al templo Hindú más importante de Katmandú a las orillas del río Bagmati, donde queman a los cuerpos de los difuntos y echan sus cenizas en el río. Después, la familia se queda 13 días en las dependencias del templo ayunando.
Eso es todo por el momento. Más dentro de poco.
Laura